Boletín 642

Título: CERO ORGULLO
Pasaje: 1 Corintios 1:26-31

Dios, a través de la Biblia, ha manifestado su poder usando a personas que humanamente hablando no tenían las capacidades o recursos para llevar a cabo su voluntad. Ejemplo de esto es el caso de Abraham, Sara, Moisés, Josué, David, Gedeón y Ester. La virtud de estas personas radicó en que dependían del poder y los recursos de Dios, los cuales son ilimitados. Al final, todos los créditos, agradecimientos, y toda la gloria fueron para Dios.

En la primera carta a los Corintios Pablo les escribe a los miembros de esta iglesia, recordándoles que no eran personas sabias, ricas o poderosas en términos humanos. En otras palabras, salvo algunos pocos de la alta sociedad, eran mayormente gente común y corriente. Seguramente había muchos esclavos, los cuales eran considerados lo más bajo de la sociedad, hasta ser tenidos como una cosa. Pero, aunque para el mundo eran pobres e ignorantes, Dios los había enriquecido con el regalo de la salvación; además, los había dotado de dones espirituales que los hacían verdaderamente sabios y ricos. Los creyentes de Corinto no eran de familia adinerada, pero habían llegado a ser hijos de Dios y ahora hacían parte de su gran familia.

Ahora, Dios llama a todo el mundo a la salvación independiente de su posición social o económica, pero para ser salvos debemos reconocer nuestra pobreza e ignorancia espiritual.

Dios por su divina gracia nos ha salvado no por obras de justicia que hubiéramos hecho. Dios desprecia cualquier cosa que pretendamos ofrecer para merecer la  salvación. Somos declarados justos solo por aceptar por la fe a Jesús y su obra en la cruz. También, hemos sido consagrados y separados del mundo para vivir solo para Él. Jesús nos compró por medio de su sangre y nos rescató del yugo del pecado, de modo que ya no tenemos que servir a este amo cruel.

De este modo concluimos que cualquier pizca de orgullo se desvanece ante la majestuosidad y la sencillez del plan de salvación diseñado por Dios, pues todo lo hizo Él y no tenemos ningún mérito en esto.

Gloria sea dada a Cristo por siempre.


PREGUNTAS

Lunes: 1 Corintios 1:26

¿Llamó Dios a la salvación solo a la gente de más bajo nivel socioeconómico? ¿Qué necesita hacer un hombre sabio, rico o poderoso para salvarse? Cuando Jesús dijo “bienaventurados los pobres en espíritu” (Mt 5:3) ¿A qué se refería?

Martes: 1 Corintios 1:27-28

¿De qué se trata la sabiduría según el texto?

Miércoles: 1 Corintios 1:29

¿Es correcto sentir orgullo por la salvación que nos dio Dios o por los dones que hemos recibido de Él? Sí o no y por qué.

Jueves: 1 Corintios 1:30

¿Qué es la justificación, la santificación y la redención? Si Dios nos hizo santos y nos redimió, ¿por qué aún hay pecado en nuestra vida?

Viernes: 1 Corintios 1:31

Al conocer todo lo que hizo Dios por nosotros, ¿podemos decir que hemos contribuido en algo a nuestra propia salvación, justificación y redención? ¿Por qué?

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Comunicador audiovisual y multimedial de Centro Ágape, área de comunicaciones, producción y medios.

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