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Boletín 1005

Desde que el pecado hizo su aparición en la humanidad en Génesis 3, la relación entre los esposos, que hasta entonces era un deleite, se volvió conflictiva. Asimismo el trabajo, que era antes una tarea agradable, se volvió fatigosa y dolorosa (Gn.3:17-19). Ahora, siendo una nueva creación en Cristo, podemos tener una perspectiva nueva de la familia y del trabajo. Somos liberados del poder del pecado para servir a Cristo y a los demás, por tanto, todo lo que hagamos sea dentro o fuera del hogar lo debemos ver como un servicio para él mismo.

En la carta a los Efesios 6:5-9 Pablo da instrucciones para los siervos y los amos. En realidad, la palabra “siervos” se refiere a “esclavos”. Estos no tenían derechos, eran propiedad de sus amos, quienes podían disponer de sus vidas cuando quisieran. Podríamos aplicar estos versículos a los empleados y jefes del mundo moderno, teniendo en cuenta que las condiciones laborales para la mayoría son mucho mejores que las de esa época.

A los empleados se les demanda fundamentalmente que sirvan a sus jefes “terrenales” como lo harían con Cristo, “el Amo celestial”. Deben obedecer con respecto, con un temor sano, de buena voluntad, no de forma aparente para que nos vean los hombres. Esto representa un cambio de mentalidad importante y un gran estímulo para el servicio. Cualquier tarea, por sencilla que sea, es algo que Dios está observando y lo recompensará. Col.3:22-25.

A los jefes se les demanda tratar de la misma manera a sus empleados, es decir, con honestidad, considerando que Dios nos observa y que a él tenemos que dar cuenta por nuestras acciones. Asimismo, se deben dejar de lado las amenazas y ser justos e imparciales con los empleados, Co.4:1.

El cristianismo, aunque no cambia las estructuras sociales, si cambia el corazón y la mente de las personas, dando al trabajo material un enfoque espiritual: servir a Cristo.

Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios;” —Ef.6:5-6

DEVOCIONAL

Lunes | Efesios 6:5-9

¿Cuál es la base de la obediencia y de la autoridad en todos estos versículos? ¿Por qué cuando servimos a las personas, sea como jefe o empleado, lo estamos haciendo para Cristo?

Martes | Efesios 6:5-7

¿Qué significa obedecer? ¿Cómo debe ser la obediencia? Ver Col.3:22-23 y 1 P. 2:16-19. ¿Qué fallas comunes debemos evitar como empleados creyentes?

Miércoles | Efesios 6:8

¿Como jefes o empleados que recibiremos del Señor y en qué momento?

Jueves | Efesios Efesios 6:9

¿Qué instrucciones se dan para los jefes? Ver Col.4:1 ¿Qué quiere decir que los jefes “hagan con ellos lo mismo”? ¿Cuál es la razón para estos mandatos?

Viernes | Efesios 6:5-9

¿En el caso de los trabajadores independientes cómo aplicar lo que aprendimos?

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Comunicador audiovisual y multimedial de Centro Ágape, área de comunicaciones, producción y medios.