Boletín 1022
El prólogo del evangelio de Juan para la fe cristiana es tan relevante que, como dice el escritor Gary M Burge: “no es de extrañar que este prólogo haya sido fundamental para la clásica formulación cristiana de la doctrina de Cristo”. Contiene temas que nos revelan la naturaleza del Señor de una forma que ningún otro evangelio aborda, como la preexistencia del Cristo; la luz divina que viene al mundo y la oposición entre esta y las tinieblas; asuntos que abordaremos en el sermón que sigue a este boletín.
Jesús, el Verbo (logos), existía antes de la creación del mundo. “En 1:1, Juan escribe cuidadosamente: En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. En los tres casos utiliza el verbo eimi. Juan está haciendo una afirmación absoluta sobre la eterna existencia del Verbo” (Gary M Burge – Comentario al libro de Juan). Eimi (ser/estar) es un verbo que implica una existencia continua, como cuando Dios se revela como el “Yo soy”. Jesucristo no llegó a ser Dios, tampoco se convirtió en Dios luego de cierto tiempo, Él es Dios desde y para siempre, no tiene principio ni fin.
Juan reafirma esta verdad al indicar que todas las cosas por Él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. Este pensamiento nos vincula con el Génesis, y nos recuerda el poder creador que solo reside en DIOS, y por lo tanto Jesucristo es Dios.
Como tanto es DIOS, en Jesucristo reside la vida, y Él es verdadera luz para los hombres, pero esa luz enfrenta la hostilidad de las tinieblas. Desde su encarnación, el Verbo sufrió con violencia el rechazo, la oposición diabólica que opera en este mundo. Sin embargo, Juan declara que el Verbo triunfará sobre las tinieblas —éstas no podrán vencerle— como en efecto se ha demostrado en la historia. Como señala el escritor precitado: “el Evangelio, la cruz no es un lugar de derrota, sino de gloria. Jesús vence al mundo”.
Para tener vida eterna, para tener la luz que alumbra verdaderamente al hombre, es necesario que recibas (creas) a Jesús como Dios y Salvador.
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.”
Juan 1:1
Lunes | Juan 1:1
¿Qué significa la palabra Verbo (Gr. “logos”)? ¿Por qué Juan utiliza esta palabra para presentar a Jesucristo? ¿Es Jesucristo Dios y por qué?
Martes | Juan 1:2
¿A qué persona de la Trinidad se refiere Juan cuando dice “Dios” en este pasaje? ¿Cómo apoya este texto la doctrina de un Dios en tres personas?
Miércoles | Juan 1:3
¿Cómo participó Jesucristo en la creación? Si Jesucristo participó en la creación de todo lo que hay ¿Es esta una evidencia de que es Dios?
Jueves | Juan 1:4
¿Qué significa que en el Verbo estaba la vida? ¿Qué significa que el Verbo es la luz de los hombres?
Viernes | Juan 1:5
¿Cómo se evidencia en nuestra vida práctica lo que dice este versículo? ¿Puede un hijo de Dios vivir en tinieblas? (1 Juan 1:5-6)

