Boletín 1049
Hemos llegado al milagro más asombroso de Jesús que nos presenta el evangelio de Juan, previo a que él mismo venza la muerte: resucitar a una persona. El mensaje es claro: él tiene poder sobre la muerte. La resurrección es un eje central del evangelio. Sin resurrección no hay evangelio, nuestra fe es vana (1 Co.15:14); de ahí que luego del milagro de Lázaro los líderes judíos concierten asesinar a Jesús (no pueden detener su obra), y posterior a su resurrección, procuren a toda costa evitar que ese mensaje se transmita (Hch.4:1-4; 1 Co.15). Como en la sanidad del ciego, Jesús interviene en la muerte de Lázaro para la gloria de Dios y propia, a fin de que sus seguidores crean en él. Los milagros del Señor no tienen un fin en sí mismos, sino que cumplen un propósito, y es revelarnos la obra que Jesús ha venido a hacer: él bajó a entregar su vida para darnos vida eterna.
La resurrección de Lázaro nos proporciona una prefiguración teológica (Gary M. Burge); ahora sabemos que Jesús no vino solo para dar vista a los ciegos, sino para arrebatarle el poder a la muerte. Pero esta historia no solo nos enseña verdades trascendentales acerca del poder de Dios, sino que también nos alienta en medio del dolor por causa de la muerte. Para todo aquel que atraviesa el valle de la sombra de la muerte, confiar en la obra de Jesús es realmente reconfortante y esperanzador.
En Juan 11 la noche se acerca para el Señor, sus pies se apresuran a su muerte mientras otorga vida; sus discípulos están preocupados por la decisión de Jesús de acercarse a Jerusalén, pero la hora del Señor se avecina. Son momentos de tensión, la comunidad todavía acompaña el luto de Marta y María, y la llegada de Jesús conmociona al pueblo; visitas de Jerusalén han llegado para acompañar a la familia, y en ese contexto el Señor hace la obra ante los ojos de muchos. Algunos creen y otros solo corren a acusarle ante sus verdugos; ni el más asombroso milagro podrá convencerles.
Y tú, ¿verdaderamente crees que Jesús te levantará de entre los muertos?
“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.”—Jn.11:25
DEVOCIONAL
Lunes Juan 11:1-4
¿Qué similitud hay entre este hecho y lo que dijo Jesús en Jn 9:3? ¿Cuál era el propósito de los milagros de Jesús?
Martes Juan 11:5-16
¿Cuál es la tensión que nos presenta en el texto sobre la vida de Jesús? ¿Qué es lo que quiere decir Tomás?
Miércoles Juan 11:17-27
¿Qué creían los judíos acerca de la resurrección? ¿Qué enseña la Biblia sobre la resurrección de los creyentes? ¿Por qué Jesús es la resurrección y la vida?
Jueves Juan 11:28-36
¿Por qué se estremeció en espíritu y se conmovió el Señor? ¿Qué aprendes de la cercanía de Jesús con esta familia?
Viernes Juan 11:37-44
¿Qué nos enseña este texto sobre la comunión de Jesús con el Padre? ¿Qué enseñanzas prácticas ves en este texto?

