Boletín 687

Título: LA IGLESIA Y SU LLAMADO A LAS MISIONES

Pasajes: HECHOS 13:1-3


Sobre pocos temas en la iglesia se suele opinar con tanta seguridad pero al mismo tiempo con tanto desconocimiento de causa, como sobre el tema de las misiones. Unos dicen que las misiones no son un tema bíblico ya que esta palabra no se encuentra en la Biblia; otros dicen que tenemos tanto trabajo en nuestra iglesia o ciudad, que no tiene ningún sentido llevar el evangelio a otras regiones o países; otros dicen que si alguien es llamado a servir en las misiones, debe evangelizar y mostrar un número elevado de conversiones, porque si no lo hace, entonces no tendrá éxito en el campo misionero. Pero, ¿hay un estudio cuidadoso de la Palabra en cada opinión que se profiere? O, ¿qué tanta oración, temor y dependencia de Dios hay detrás de cada decisión que se toma en la iglesia respecto al tema misionero?

La palabra “misiones” no se encuentra en la Biblia; no obstante, así como la palabra “Trinidad” no se halla en la Escritura, pero los cristianos la entienden como un concepto que agrupa un contenido bíblico, sucede igual con las misiones. Las misiones están por toda la Biblia y van desde Génesis hasta Apocalipsis. En la iglesia de Antioquía, por ejemplo, vemos a Bernabé y Saulo. Estos son descritos como profetas y maestros mas no como evangelistas, pero sabemos por otros textos bíblicos (Gál. 2:7; Rom. 15:19 y Ef. 4:11) que Pablo tenía el don de evangelista (vale aclarar que las misiones son un llamado de Dios y no un don), aunque su servicio en la iglesia de Antioquía estuvo basado principalmente en la enseñanza. Mientras los hombres mencionados se encontraban ayunando y ministrando al Señor, el Espíritu Santo quiso apartar a Saulo y Bernabé y efectuó en ellos un llamado. (1 Co. 13:2)

Finalmente, los discípulos oraron y ayunaron antes y después de que Dios llamara a Saulo y Bernabé, lo cual muestra la dependencia, temor y reverencia que deben tenerse al seguir la dirección de Dios con respecto a este tema. Tristemente, a veces la iglesia muestra demasiada autosuficiencia, seguridad e independencia a la hora de servir a Dios en las misiones.


PREGUNTAS

Lunes: Hechos 13:1

¿Cuáles son los dones espirituales mencionados en el pasaje? ¿Ha cesado el ejercicio de alguno de estos dones? ¿Sabes cuál es tu don espiritual?

Martes: Hechos 13:2

¿Eres tú alguien que cuando sirve, deja de buscar el rostro de Dios? ¿Qué piensas sobre el ayuno? ¿Confías en la dirección que Dios, por medio del Espíritu Santo, puede dar a tu vida a través de la oración? Como cristiano, ¿estás conforme con tu vida de oración?

Miércoles: Hechos 13:2

¿Te das cuenta de que las misiones no ocurren por iniciativa humana? ¿Habías pensado alguna vez que Dios tiene más deseos que tú, de cumplir Su voluntad en tu vida? Si no son las misiones, ¿has buscado con toda honestidad y diligencia cuál es el llamado que Dios tiene para ti con respecto a tu vida ministerial?

Jueves: Hechos 13:3

¿Crees que la labor de la oración termina solo cuando sabemos lo que Dios quiere que hagamos? ¿Por qué la iglesia debe orar a Dios mientras cumple con La Gran Comisión? Medita en las siguientes palabras de Cristo: “porque separados de mí nada podéis hacer”.

Viernes: Hechos 13:3

¿Qué implicaciones tiene para una iglesia enviar a un misionero? ¿Cómo miembro de la iglesia, cuál es tu papel en el envío de un misionero? ¿Por qué un misionero debe salir al campo bajo la cobertura de una iglesia?

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