Boletín 944

La historia de David y Mefi-boset es una de las más hermosas en toda la Biblia, ya que ilustra de manera magistral la gracia abundante de Dios a través de Cristo. 

Mefi-boset era hijo de Jonatán y nieto de Saúl. Quedó lisiado de los pies a los cinco años cuando la nodriza que lo llevaba lo dejó caer al suelo, cuando supo que el padre y abuelo de Mefi-boset murieron en batalla (2 S.4:4). Con una existencia malograda, Mefi-boset habitó en un lugar llamado Lodebar. El nombre de este lugar significa desértico, desolado, silencioso. Mefi-boset vivió en ese lugar, tal vez pensando que el rey David era su enemigo y que lo eliminaría inmediatamente cuando afirmara su trono. 

No obstante, la vida de Mefi-boset cambió abruptamente en un solo instante. David, antes de ser rey, había hecho un pacto con Jonatán de tener misericordia de su descendencia y asimismo hizo esa promesa a Saúl (1 S.20:15; 24:21-22). Y el único descendiente con vida era Mefi-boset. Al David enviar a llamarlo, él teme por su vida. Pero la buena noticia es que Mefi-boset pasará de ser un hombre miserable en Lodebar a vivir en Jerusalén, y a tener servidores, quienes ahora cultivarían las tierras para él. Pero lo más admirable es que pasaría a sentarse a la mesa del rey todos los días, como un hijo más de David. 

Al hacer una comparación de esta historia con la gracia de Dios hacia toda la humanidad para salvación:

1. A raíz del nuevo pacto a través de Cristo, Dios busca a quien poder mostrarle su misericordia (Tit.2:11). 

2. La gracia de Dios es para los que no la merecen, ni han hecho mérito alguno y no pueden hacer nada para devolver el favor (Ro.5:8, Ef.2:4-9). La gracia es más abundante de lo que esperamos. 

3. Al aceptar el regalo de Dios, pasamos de una condición miserable, de desolación y de temor a tener comunión con Dios y ser parte de su familia, además de herederos con Cristo. (Ef.2:12,19; Ro.8:17; Gal.4:7).

“Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?” —2 Samuel 9:1

DEVOCIONAL

Lunes. 2 Samuel 9:1-13

¿Por qué David pregunta por alguien de la descendencia de Saúl para hacer misericordia? ¿Qué actitud podemos identificar en Siba? ¿Le convenía que viniera Mefi-boset? ¿Por qué David no desistió de su propósito, al saber los detalles de la vida de Mefi-boset? ¿Qué aprendemos de todo esto?

Martes. 2 Samuel 9:1-13

¿Cuál fue la respuesta de Mefi-boset ante el ofrecimiento del rey? ¿Cuál fue la respuesta de Siba? ¿Cómo ilustra esto la gracia de Dios y las dos respuestas ante ella?

Miércoles. 2 Samuel 9:1-13

¿Qué cosas recibió Mefi-boset? ¿Qué recibimos nosotros al aceptar el regalo de la salvación? Ver Ef.2:12-19.

Jueves. 2 Samuel 9:1-13

¿Qué podemos observar en Siba y en Mefi-boset más adelante? ¿Qué aprendemos de esto? Ver 2 S.16:1-4 y 19:24-30. 

Viernes. 2 S.9:1-13

¿Que pudo aprender sobre la gracia admirable de Dios en todo el capítulo?

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Comunicador audiovisual y multimedial de Centro Ágape, área de comunicaciones, producción y medios.

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